Cuál es el verdadero valor de un curso?

¿Estás pagando por algo que podrías tener gratis?

Con la masificación de las nuevas tecnologías, aunada a la necesidad de encontrar una salida laboral rápida, la oferta de cursos de capacitación ha crecido enormemente. Han surgido numerosas empresas de capacitación, con la favorable consecuencia de que se puede elegir. Sin embargo, no todas las opciones son igualmente valiosas, y habría que someterlo a un breve análisis, para determinar cuál es la elección más conveniente.
Sabemos que hoy en día todo se puede encontrar en Internet, que ha facilitado enormemente la difusión de conocimientos y que, además, es el reino de la copia y la duplicación. Así, no sólo es posible descargar manuales y libros de cualquier tema, sino que además, cuando uno comienza a buscar, encuentra que numerosos sitios ofrecen cursos “gratis” de lo que sea. Normalmente, estos cursos son auto-guiados, es decir, que uno mismo debe ocuparse de leer el material (o mirar videos) y auto-evaluarse. Bastante parecido a leer un libro o un manual en los ratos libres o en el viaje en subte.
Por otro lado, existen algunas empresas de Educación en IT que cobran por cursos de capacitación que en realidad son dictados por algún “recién llegado”, que se aprendió el tema a las corridas, y que se limita a repetir el material (muchas veces copiado de otro lado), como un robot. Incluso, suele suceder, que la misma persona que “enseña”, por ejemplo, Testing, dicta también los cursos de Java, Excel y reparación de celulares. Esto, que parece un chiste, es fácilmente verificable entrando a la Web de alguna de estas empresas de Educación en IT.
En estos casos, nos preguntamos, ¿cuál es la diferencia con el curso gratuito? Los asistentes a estos cursos, ¿no están pagando por algo que podrían tener gratis? A grandes rasgos, creemos que sí, dado que están adquiriendo un producto que les aporta muy poco valor y les dará poco beneficio cuando se encuentren con la realidad de la práctica profesional.
Entonces, debemos volver a la pregunta del título: ¿cuál es el verdadero valor de un curso?

 

Creemos que tiene una respuesta muy simple: el verdadero valor de un curso está en la experiencia que pueden aportar quienes lo dictan. Los conceptos teóricos, impartidos por sí solos, además de que pueden encontrarse fácilmente en cualquier parte (y gratis), no tienen más valor que el leer un libro. Es decir, sólo nos van a aportar la base teórica, que es tan importante, pero a la que se necesita sumar la experiencia para poder aplicarla a la práctica, sobre todo cuando uno pretende alcanzar la tan mentada “salida laboral”.
Los profesionales que integramos QAbility, aparte de que nos dedicamos específicamente al Testing y la Calidad, contamos con más de 20 años de experiencia como profesionales reconocidos en el mercado y, lo más importante, seguimos en la actividad profesional, resolviendo día a día los desafíos que nuestras actividades nos presentan. Es así que, a cada uno de los conceptos teóricos, podemos enriquecerlos con ejemplos y casos de la “vida real”, a partir de nuestras experiencias en la práctica. El asistente a nuestros cursos se lleva un valor agregado que va mucho más allá de la simple lectura de un manual. Cuenta con la base teórica, desde ya, pero enriquecida con el conocimiento de cómo se aplica cada concepto en la práctica. Esto es de enorme valor a la hora de encarar la actividad profesional en proyectos reales, donde la mayoría de las veces la realidad que uno encuentra difiere bastante de lo que dicen los libros y, por lo tanto, la aplicación directa de la teoría de poco sirve.
Por todo esto, a la hora de elegir un curso de capacitación, les recomendamos investigar la trayectoria y experiencia de quienes lo dictan. Incluso, no tener miedo de preguntar y solicitar los antecedentes profesionales de los capacitadores, para asegurarse de que son capaces de agregar verdadero valor al curso. De lo contrario, para incorporar solamente la teoría, nuestro consejo es no pagar por algo que se puede conseguir gratis.

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